Dolor en el pecho: ¿ansiedad, corazón o reflujo? Guía simple para decidir qué hacer
Cuando alguien me dice “me duele el pecho”, casi siempre viene con miedo incluido: “¿Será el corazón?”. La realidad es que puede ser desde algo benigno, como ansiedad o reflujo, hasta una urgencia real. La clave no es adivinar en Google, sino entender algunas señales y saber cuándo partir por una consulta de medicina general en Viña del Mar y cuándo ir directo a urgencias.
1. Dolores de pecho “de alerta máxima”: cuándo sospechar el corazón
Primero, lo importante: hay ciertos tipos de dolor torácico que tratamos como potencialmente cardiacos hasta demostrar lo contrario.
Señales típicas de dolor de origen cardíaco (angina/infarto):
- Dolor opresivo, como “peso” o “apretón” en el centro del pecho.
- Puede irradiarse a brazo izquierdo, mandíbula, cuello o espalda.
- Aparición con esfuerzo (subir escaleras, caminar rápido) y mejora al reposo… o aparece en reposo y no cede.
- Se acompaña de:
- Falta de aire.
- Sudor frío.
- Náuseas o vómitos.
- Sensación intensa de “algo no está bien”.
- Falta de aire.
Esto es urgencia, no cita programada.
Si reconoces este patrón, lo correcto es ir a urgencias de inmediato; no esperes a ver “si se pasa solo”.
2. Dolor de pecho por reflujo: ardor más que opresión
El reflujo gastroesofágico puede imitar al corazón y confundir mucho.
Señales que orientan a reflujo:
- Ardor detrás del esternón, “quemazón” que sube hacia la garganta.
- Suele aparecer:
- Después de comidas abundantes o muy grasosas.
- Al inclinarse o acostarse.
- En la noche, al estar en la cama.
- Después de comidas abundantes o muy grasosas.
- A veces se acompaña de:
- Sabor amargo o ácido en la boca.
- Sensación de comida “subiendo”.
- Sabor amargo o ácido en la boca.
Este tipo de dolor suele mejorar con cambios de postura, medidas dietarias y, a veces, tratamiento específico, pero siempre vale la pena revisarlo si es recurrente o se mezcla con otros síntomas.
3. Dolor de pecho por ansiedad: real, pero distinto
La ansiedad también juega fuerte en el pecho y el dolor es real, aunque el corazón esté sano.
Patrones típicos:
- Dolor o molestia en el pecho que aparece en:
- Crisis de pánico.
- Momentos de estrés intenso.
- Situaciones gatillo (reuniones, conducción, espacios cerrados).
- Crisis de pánico.
- Sensación de:
- “Nudo” en el pecho.
- Falta de aire que no se corresponde con un esfuerzo físico.
- Hormigueos en manos o alrededor de la boca.
- Palpitaciones rápidas con respiración acelerada.
- “Nudo” en el pecho.
Muchas personas llegan a consulta convencidas de que tienen “algo al corazón” y, tras exámenes normales repetidos, la causa termina siendo ansiedad. Aun así, no se asume ansiedad sin evaluar: primero se descartan causas orgánicas y, si todo cuadra, se trabaja la parte emocional y de hábitos.
Si además de dolor en el pecho notas inestabilidad o sensación de giro, puede ayudarte el enfoque que se explica en el artículo de mareos y vértigo: diferencia, causas frecuentes y tratamiento inicial.
4. Otras causas frecuentes de dolor en el pecho
Además de corazón, reflujo y ansiedad, en consulta vemos:
Dolor musculo-esquelético
- Dolor bien localizado, que aumenta al presionar un punto del pecho o al mover brazos/torso.
- Aparece tras ejercicio, malas posturas, tos intensa o un movimiento brusco.
- Empeora al girar el tronco o levantar peso, pero no necesariamente al caminar suave.
Problemas respiratorios
- Infecciones respiratorias (bronquitis, neumonía):
- Dolor torácico que empeora al respirar profundo o toser.
- Tos, fiebre, sensación de “pecho cargado”.
- Dolor torácico que empeora al respirar profundo o toser.
Dolor referido desde abdomen
- Reflujo o gastritis intensa.
- Distensión abdominal importante que da sensación de presión en el pecho.
Todo esto se filtra con historia clínica, examen físico y, si hace falta, algunos exámenes dirigidos.
5. ¿Qué hará el médico general en la primera consulta?
Cuando llegas a consulta con dolor de pecho, la idea NO es mandar directo a todos a urgencias ni pedir “todos los exámenes del mundo”. El enfoque suele ser:
- Historia dirigida
- Tipo de dolor: opresivo, punzante, quemante.
- Localización y hacia dónde irradia.
- Relación con esfuerzo, comida, postura, respiración, estrés.
- Antecedentes: hipertensión, colesterol, tabaquismo, diabetes, antecedentes familiares, etc.
- Tipo de dolor: opresivo, punzante, quemante.
- Examen físico completo
- Presión arterial, frecuencia cardíaca.
- Auscultación de corazón y pulmones.
- Palpación de pared torácica.
- Revisión de abdomen u otros sistemas si tiene sentido.
- Presión arterial, frecuencia cardíaca.
- Exámenes iniciales (según sospecha)
- Electrocardiograma (ECG).
- Radiografía de tórax.
- Laboratorio básico.
- Electrocardiograma (ECG).
No todas las personas necesitan todo; la clave es ajustar al caso.
6. Cuándo ir a Médico General y cuándo ir directo a urgencias
Partir por médico general cuando:
- Tienes dolor en el pecho repetitivo, de días o semanas.
- El dolor es molesto pero no se acompaña de falta de aire intensa ni síntomas de alarma.
- Sospechas que puede ser reflujo (relación con comidas y postura).
- Los episodios coinciden con momentos de ansiedad o estrés.
- Quieres revisar tus factores de riesgo (presión, colesterol, tabaco, peso) dentro de un plan de salud más amplio.
En estos escenarios, tiene sentido que tu médico general integre todo en un chequeo anual en Viña del Mar y defina si se requiere seguimiento, ajustes de hábitos o derivación a otras especialidades.
Ir a urgencias de inmediato si:
- Dolor opresivo fuerte, en el centro del pecho, que no cede en minutos.
- Se irradia a brazo, mandíbula o espalda y se acompaña de sudor frío, náuseas o sensación de muerte inminente.
- Falta de aire intensa, respiración muy rápida o sensación de ahogo.
- Dolor de pecho + desmayo, mareos intensos o confusión.
- Dolor de pecho súbito muy intenso tras un esfuerzo grande.
En estas situaciones hay que actuar rápido y dejar que el equipo de urgencias descarte infarto u otras causas graves.
Preguntas rápidas (FAQ)
¿Todo dolor en el pecho es infarto?
No. Muchas causas son reflujo, ansiedad o músculo-esqueléticas. Pero mientras no se evalúe, no podemos asegurarlo; por eso es importante consultar.
Si una vez me hicieron exámenes y salió todo bien, ¿significa que nunca será el corazón?
No. Significa que en ese episodio no lo era. Si aparece un dolor nuevo o claramente distinto, hay que reevaluar.
¿La ansiedad puede dar síntomas tan fuertes como un infarto?
Sí, puede ser muy intensa. Pero antes de etiquetarlo como “solo ansiedad”, hay que descartar causas físicas con una buena evaluación.
Si tengo reflujo, ¿siempre tendré dolor en el pecho?
No siempre. A veces predomina la acidez, la tos o la sensación de quemazón en la garganta. Otras veces, el síntoma principal es precisamente un dolor torácico tipo ardor.
Conclusión
El dolor en el pecho no es un síntoma para ignorar, pero tampoco para entrar en pánico cada vez. Lo importante es:
- Reconocer las señales de urgencia y acudir rápido si aparecen.
- Entender que puede ser corazón, reflujo, ansiedad, músculos u otras causas.
- Usar la consulta con tu médico general para ordenar el caso, revisar tus factores de riesgo y definir si necesitas estudios o derivaciones.
Si llevas días o semanas con dolor de pecho que te preocupa, lo sensato es agendar hora con médico general en Viña del Mar y salir de la duda con un plan claro, en lugar de convivir con el miedo o autodiagnosticarte en internet.


